{"id":134,"date":"2017-02-15T14:47:19","date_gmt":"2017-02-15T12:47:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/?p=134"},"modified":"2017-02-15T14:47:19","modified_gmt":"2017-02-15T12:47:19","slug":"sistema-nervioso-y-envejecimiento-el-hambre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/index.php\/2017\/02\/15\/sistema-nervioso-y-envejecimiento-el-hambre\/","title":{"rendered":"Sistema nervioso y envejecimiento: el hambre"},"content":{"rendered":"<p>En art\u00edculos anteriores se ha abordado el tema de c\u00f3mo el sistema nervioso se va modificando con el paso del tiempo y c\u00f3mo estos cambios suponen modificaciones en los h\u00e1bitos y comportamientos de las personas. As\u00ed, hechos como contar con un menor <a href=\"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/index.php\/2016\/12\/07\/sistema-nervioso-y-envejecimiento-el-oido\/\">o\u00eddo <\/a>o no percibir correctamente las se\u00f1ales de <a href=\"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/index.php\/2017\/01\/12\/sistema-nervioso-y-envejecimiento-la-sed\/\">sed<\/a>, son ejemplos de una amplia serie de cambios que debemos conocer con el objetivo de minimizar el impacto que tienen sobre nuestro d\u00eda a d\u00eda, adaptarnos lo mejor posible a ellos (incluso compensarlos mediante ayudas externas) y comprender mejor c\u00f3mo es el universo de las personas mayores.<\/p>\n<p>Ya hablamos en un art\u00edculo anterior de c\u00f3mo el envejecimiento del sentido <a href=\"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/index.php\/2016\/12\/19\/el-sistema-nervioso-y-el-envejecimiento-gusto-y-olfato\/\">del gusto y del olfato<\/a> tiene consecuencias directas en la vida de las personas, especialmente en el caso de la comida. En este art\u00edculo se pretende profundizar un poco m\u00e1s en este aspecto, observando qu\u00e9 ocurre con la sensaci\u00f3n de hambre y de saciaci\u00f3n (la sensaci\u00f3n de estar llenos, de haber ingerido suficiente comida y no querer comer m\u00e1s) en funci\u00f3n del envejecimiento.<\/p>\n<p>En general, conforme las personas envejecen, especialmente en aquellas que consideramos muy ancianas, se produce un estado de anorexia, esto es, falta de apetito (no confundir con anorexia nerviosa, considerada una enfermedad psiqui\u00e1trica). Es decir, c<strong>onforme las personas se hacen m\u00e1s mayores tienden a mostrar un menor apetito<\/strong>. Este hecho se debe a m\u00faltiples motivos, siendo de especial importancia algunos aspectos metab\u00f3licos y fisiol\u00f3gicos, como es el envejecimiento de las \u00e1reas cerebrales que controlan la sensaci\u00f3n de hambre y de saciedad. Estas \u00e1reas cerebrales son las encargadas de procesar las se\u00f1ales que les llegan de otras partes del cuerpo (como el sistema digestivo) para hacer sentir a la persona que tiene hambre y debe comer o que ya ha comido suficiente y no debe comer m\u00e1s. Si estas \u00e1reas sufren alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n, se encuentran afectadas por alguna patolog\u00eda o medicaci\u00f3n, o se modifican por el paso del tiempo, se observar\u00e1n cambios en las conductas alimentarias de las personas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-135 size-large\" src=\"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003-1024x768.jpg\" width=\"840\" height=\"630\" srcset=\"http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003-300x225.jpg 300w, http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003-768x576.jpg 768w, http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003-1200x900.jpg 1200w, http:\/\/blog.valoradependencia.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/IMG-20161224-WA0003.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><\/p>\n<p>En muchas ocasiones, se observa que las personas muy ancianas tienden a disminuir su peso, as\u00ed como la cantidad de tejido graso en su cuerpo. Aunque esto no siempre ocurre, ya que aunque la persona ingiera poca comida, puede mantener el peso a causa de no hacer ejercicio. Adem\u00e1s, si a este proceso de falta de apetito se unen otros factores (de los que ya hemos hablado) como problemas de olfato o de gusto, el resultado es que cada vez comen menos. Es importante tratar de que las personas mayores coman de una forma equilibrada (<strong>comer bien no significa comer mucho; sino comer todo aquello que el cuerpo necesita en las cantidades apropiadas para estar sano<\/strong>), siguiendo todas las recomendaciones que les pauten los profesionales sanitarios.<\/p>\n<p>Por otro lado, hay que tener en cuenta que, en nuestra cultura,\u00a0 <strong>el acto de comer es un acto social<\/strong>; disfrutamos m\u00e1s compartiendo la comida con otros. En personas ancianas que viven solas, puede ocurrir que disminuyan la frecuencia con la que cocinan por diversos motivos (el hecho de comer solo, lo desmotivante de cocinar para uno, etc.). As\u00ed, no es extra\u00f1o que se sustituyan las comidas principales (comida y cena) por alimentos como leche con galletas, pan con algo de embutido, etc. Este tipo de conductas resultan peligrosas ya que la persona, pese a mantener un peso estable, puede estar ingiriendo menos nutrientes de los que precisa (o ingiri\u00e9ndolos de manera descompensada) fomentando as\u00ed problemas de salud de diversa gravedad, como puede ser la anemia o la diabetes. Es importante que las personas mayores cuenten con un buen soporte a la hora de conocer qu\u00e9 alimentos deben comer con m\u00e1s frecuencia y qu\u00e9 preparaciones son m\u00e1s adecuadas para ellos. Algunas ideas que pueden ayudar cuando hay poca hambre es tratar de comer alimentos m\u00e1s energ\u00e9ticos (como son las legumbres) en lugar de otros que aportan menos energ\u00eda y nutrientes (como caldos limpios de verdura). Adem\u00e1s, se pueden enriquecer las comidas mezclando alimentos (por ejemplo, ech\u00e1ndole un poco de yogur a la fruta). En cualquier caso, es importante asesorarse con profesionales de la salud que puedan estudiar cada caso de forma individualizada y proponer la dieta m\u00e1s recomendable para cada persona.<\/p>\n<p>Aunque eso sea com\u00fan no significa que ocurra siempre. <strong>Hay personas mayores que muestran m\u00e1s apetito e incluso ganan peso<\/strong>. Eso puede deberse a m\u00faltiples factores (por ejemplo, tener m\u00e1s tiempo para comer tras la jubilaci\u00f3n; estar m\u00e1s tranquilos, sin \u00abnudos en el est\u00f3mago\u00bb; llevar una dieta m\u00e1s cal\u00f3rica por elegir otros alimentos, etc.). Adem\u00e1s, el envejecimiento de las \u00e1reas cerebrales responsables de la sensaci\u00f3n de saciedad puede dar como resultado que la persona nunca se sienta llena o saciada, teniendo siempre apetito.<\/p>\n<p>Otro colectivo que merece especial atenci\u00f3n es el de las personas mayores que padecen deterioro cognitivo o demencia. En estas circunstancias, algunas personas tambi\u00e9n presentan problemas de falta de apetito, mientras que otras muestran justo lo contrario, un aumento sustancial de las ganas de comer. Esto puede deberse a m\u00faltiples motivos, siendo remarcables el hecho de que la persona muestre una menor sensaci\u00f3n de saciedad (no procese correctamente las se\u00f1ales de que ya ha comido bastante) as\u00ed como el hecho de que no recuerde haber comido. En este tipo de pacientes no es raro escuchar quejas sobre que no les dan de comer, ver como esconden comida o como se pasan todo el d\u00eda picando. En estas situaciones hay que tener cuidado con que la persona no ingiera demasiada comida (especialmente alimentos muy dulces o salados), siendo el cuidador el resposable de velar por que la dieta sea apropiada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En art\u00edculos anteriores se ha abordado el tema de c\u00f3mo el sistema nervioso se va modificando con el paso del tiempo y c\u00f3mo estos cambios suponen modificaciones en los h\u00e1bitos y comportamientos de las personas. 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